La Ética de mantener animales en cautiverio

01.02.2017 - 15:21

Mientras que la ciencia se focaliza en “lo que es”, los especialistas en ética se basan en “lo que debería ser”. Pero los estándares de ética varían de acuerdo a las situaciones.

Los seres humanos somos muchas veces ciegos a los requerimientos de los animales.  No somos capaces de escuchar como se comunican los elefantes, las ballenas o los murciélagos si no contamos con la tecnología desarrollada en los últimos años. No somos capaces de distinguir los colores con la habilidad que lo hacen las aves o las mariposas.

Aunque nadie quiere ver un oso panda enjaulado, todos quieren salvar al oso panda, ello implica una organización compleja y una inversión costosa.

A pesar de que en el imaginario colectivo alcanzaría con garantizar el bienestar animal de los ejemplares allí alojados, esta labor implica una planificación del manejo animal.

Entonces: ¿Cómo garantizar su bienestar y entender sus sentimientos?

Antiguamente el indicador de bienestar animal era la longevidad y la  reproducción. Sin embargo se ha visto que muchos animales se reproducen y viven en las situaciones más estresantes que se pueda imaginar. Se han desarrollado indicadores para medir el estrés por ejemplo fisiológico, como evalúa el nivel de corticoides en saliva, sangre o materia fecal, aunque no sea posible en todas las especies o en los casos de estrés crónico.

También debe estudiarse en qué ocupa su tiempo el animal de manera de prevenir comportamientos patológicos e implementar técnicas de enriquecimiento ambiental.

En definitiva garantizar su salud física y psicológica. Pero el desafío de los zoológicos radica en que también deben garantizar la salud genética de sus poblaciones.

¿Son los zoológicos carceleros o salvadores?

Hay definiciones que plantean que un jardín zoológico es un lugar donde los animales son confinados en jaulas, mostrados al publico y donde pueden ser también reproducidos.

Desde algún punto de vista es verdad, más grandes o más chicas los animales están en jaulas. Pueden ser reproducidos, también es verdad, aunque no todos los animales en cautiverio se reproducen. Son mostrados al público, esto tambien es cierto ya que en mayor o menor grado los animales se exhiben. Pero lo que no explica este tipo de definición es la finalidad es la conservación. ESA ES LA DIFERENCIA.

En un mundo donde miles de animales y plantas corren riesgo real de extinguirse, -más de 4.000 solo en América Latina-. Donde en los últimos catorce años se han extinto más de 400 especies. En el cual casi mil millones de seres humanos pasan hambre todos los días, según datos de las Naciones Unidas, por lo que un animal en peligro de extinción puede significar ni más ni menos que el alimento de sus hijos, los zoológicos deben ser organizaciones conservacionistas, que defiendan el manejo de la vida silvestre en cautiverio con decisiones basadas en la ciencia y garantizando el bienestar de sus huéspedes.

Jane Goodall, una de las más destacadas conservacionistas de este siglo y fundadora de The Jane Goodall Foundation, dedicó su vida a la conservación de los chimpancés en la naturaleza.

Ella en variadas ocasiones ha aseverado: Supóngase que usted es un chimpancé, y eso es lo que algunas personas activistas en derechos animales no pueden ponerse alrededor de su cabeza, no lo que ellos piensan que es lo mejor para el chimpancé. Quiero que la gente piense sobre lo que el chimpancé preferiría. Entonces si usted es un chimpancé sus mejores opciones pueden ser un lugar seguro en la naturaleza o un zoológico realmente bueno. Ninguna otra opción es realmente válida."

La naturaleza no siempre es segura, hay que pensar que especies amenazadas se encuentran en países arrasados por la guerra. Esta es la realidad de nuestro mundo.

Pero también es verdad que un zoológico debe ser “realmente bueno” o no tendría el más mínimo derecho a llamarse zoológico.

"La superación de una utopía sólo se justifica si da lugar al nacimiento de otra aún más intrépida" (de La Paz o la Aceptación del otro, Mario Benedetti, 1999).

Un zoológico no se construye con jaulas. Se construye con ideas organizadas en un Plan Maestro.

Un zoológico es una institución científica, un aula universitaria o de un jardín de infantes, un paseo, una ONG conservacionista, una empresa, un centro de rehabilitación, un restaurante.

Pero también es un lugar donde los animales están confinados en jaulas, con mayor o menor “libertad”. Si bien tendríamos que filosofar acerca de cuan libres son los animales en la naturaleza, lo cierto es que en el zoológico los límites los ponemos los seres humanos y por lo tanto somos responsables de ellos y por ellos, no solo los funcionarios que aquí trabajamos, sino los gobernantes y la sociedad en su conjunto.

Tenemos que garantizar su calidad de vida pero sobre todo tenemos que garantizar la justificación de su cautiverio.
Quizás para algunos nada lo justifique. Nosotros estamos convencidos de que si cumplimos con la visión del nuevo zoológico podremos comprar tiempo para que en el futuro puedan nacer en libertad.

Un futuro donde tanto el gobierno como la sociedad actúen responsablemente en el cuidado del medio ambiente y apoyen el camino hacia el Centro de Conservación es lo que necesita y merece el Uruguay.

Equipo de Dirección del Sistema Departamental del Zoológico.

 

Compartir